Introducción
En Colombia, la energía solar ha pasado de ser una tecnología costosa y exclusiva a convertirse en una alternativa accesible y rentable para empresas y PYMES. Hace apenas una década, instalar un sistema fotovoltaico significaba una inversión muy elevada y con largos periodos de retorno, lo que limitaba su adopción. Sin embargo, gracias a la reducción global en el precio de los paneles solares, la mayor eficiencia de los equipos y el impulso de normativas nacionales, hoy la realidad es diferente.
En este articulo te mostraremos cómo han cambiado los costos de la energía solar on-grid en Colombia, desde sus inicios hasta la actualidad, qué factores han impulsado esta transformación y por qué ahora es el mejor momento para que tu empresa considere un proyecto fotovoltaico con GENELAM COLOMBIA.
Evolución y proyección de costos de la energía solar en Colombia
En mi investigación tomé como referencia la Ley de Swanson (factor de reducción de precios con cada duplicación de capacidad instalada) y la contrasté con datos reales del mercado colombiano. Con ese análisis, enfoqué el estudio en un sistema residencial típico de 1.5 kW.
En 2015, un sistema de estas características tenía un costo cercano a los 18–19 millones de pesos colombianos, lo que lo hacía poco accesible para la mayoría de familias.
Para 2025, con la disminución en el precio de los módulos, mayor competencia de instaladores y avances tecnológicos, el mismo sistema se ubica en torno a 8–9 millones de pesos, es decir, menos de la mitad de lo que costaba una década atrás.
La proyección que elaboré con base en la tabla muestra que, de continuar esta tendencia, en 2030 un sistema de 1.5 kW podría costar entre 5–6 millones COP, y hacia 2040 rondaría los 2 millones COP. Esto implicaría que, en el mediano plazo, la energía solar será aún más asequible para hogares y pequeñas empresas, democratizando el acceso a la generación limpia.
Referencia consultada: Swanson, R. M. (2006). A vision for crystalline silicon photovoltaics. Progress in Photovoltaics, 14(5), 443–453. https://doi.org/10.1002/pip.709
Comparativa entre el pasado y la actualidad del costo de la energía solar en Colombia
Hace apenas una década, hablar de energía solar en Colombia era casi un lujo. En 2015, instalar un sistema fotovoltaico residencial de 1.5 kW podía costar alrededor de 18 a 19 millones de pesos, lo que limitaba su implementación a proyectos empresariales o a familias con alto poder adquisitivo. En esa época, el retorno de inversión superaba fácilmente los 10 años, lo cual reducía el interés de muchos usuarios.
Hoy la situación es completamente distinta. En 2025, el mismo sistema puede conseguirse en el rango de 8 a 9 millones COP, gracias a tres factores principales:
Reducción en el precio de los módulos fotovoltaicos, en línea con la Ley de Swanson y la dinámica global de la industria.
Mayor número de empresas instaladoras en el país, lo que generó competencia y, en consecuencia, mejores precios para el cliente final.
Incentivos y normatividad en Colombia, que facilitaron la conexión on-grid y estimularon la inversión en energías renovables.
La diferencia es tan marcada que hoy un hogar puede recuperar la inversión en 5 a 6 años, dependiendo de su consumo energético. Para el caso de una empresa, donde el consumo eléctrico es mayor y la factura mensual de energía más alta, el retorno a la inversión puede reducirse a 3.5 – 4.5 años, haciendo que la adopción de la energía solar sea aún más atractiva desde el punto de vista financiero.
Beneficios económicos y ambientales de la energía solar on-grid
El abaratamiento de los sistemas solares en Colombia no solo ha hecho que más hogares y empresas puedan acceder a esta tecnología, sino que también ha generado impactos positivos en dos frentes clave: la economía y el medio ambiente.
En lo económico, la reducción en la inversión inicial se traduce en ahorros significativos en la factura de energía, estabilidad frente al alza de tarifas de la red eléctrica y, en el caso de las empresas, una mayor competitividad al reducir costos operativos. Además, la posibilidad de inyectar excedentes a la red bajo el esquema de medición neta (Net Metering) permite optimizar aún más la inversión.
En lo ambiental, cada sistema solar on-grid instalado contribuye a la reducción de emisiones de CO₂, disminuyendo la dependencia de fuentes fósiles. Por ejemplo, un sistema de 1.5 kW puede evitar la emisión de más de 1.5 toneladas de CO₂ al año, mientras que proyectos empresariales de 50 kW superan fácilmente las 60 toneladas anuales, apoyando las metas nacionales de transición energética.
Proyecciones y futuro de la energía solar en Colombia
Con base en el análisis realizado y en las tendencias del mercado, la energía solar on-grid en Colombia tiene un futuro prometedor. Si los precios continúan bajando al ritmo proyectado, en 2030 un sistema residencial de 1.5 kW podría costar entre 5 y 6 millones COP, y hacia 2040 rondar los 2 millones COP. Esto significa que en pocos años la energía solar será prácticamente accesible para cualquier familia colombiana, y que las empresas encontrarán en ella no solo una alternativa de ahorro, sino una ventaja competitiva frente a competidores que dependen de la red tradicional. Además, la creciente demanda impulsará el desarrollo de nuevos modelos de negocio, como las comunidades solares, el arrendamiento de techos industriales para generación y la expansión de sistemas híbridos con almacenamiento. A mediano plazo, la energía solar no solo será una opción, sino la norma en la matriz energética colombiana. En GENELAM Colombia acompañamos a hogares y empresas en este proceso de transición, aportando soluciones confiables y adaptadas a las necesidades de cada cliente.